Destino Final: premoniciones de terrorEn un intento fallido de asustar, este film hace agua anticipándole al espectador cuando va a venir una escena de terror.¿Puede la muerte seguir un patrón? Aparentemente no, aunque lo contrario se demuestra en Destino Final, película de los creadores de los exitosos The X-Files y Millenium. Esta vez no hay aliens, fantasmas ni demonios en la mente del director James Wong, antiguo partícipe en Los Expedientes X. Esta vez fue más allá: se metió con La Muerte misma. Teóricamente una película de terror, Destino Final peca -y alevosamente- de anunciar con anticipación cada escena donde se supone que uno salte de la butaca.  ¿Asustados? Tampoco es para tanto... |
El problema empieza cuando un grupo de estudiantes lleno de expectativas y sueños organiza un viaje de estudios a París, junto con sus profesores. En un ambiente de algarabía y júbilo todo parece normal. Pero dentro del grupo de alumnos se encuentra Alex Browning, quien segundos antes del despegue tiene una visión, un mal presentimiento. En efecto, ¿qué haríamos si en nuestro avión, una persona completamente fuera de sus cabales pide bajarse justo antes del despegue porque dice saber que el avión va a explotar? Esto no es contar la película porque lo siguiente se puede ver en los avances: quienes hicieron caso a Alex y quienes por calmarlo terminaron fuera del vuelo a París se salvarán de una terrible explosión pocos segundos después del despegue que no dejará sobrevivientes. Inmediatamente Alex será acechado por la Policía y hasta habrá quienes lo responsabilizarán por la catástrofe.  No se por qué, pero algo malo va a pasar. |
La idea es buena, pero de ahí a narrar situaciones literalmente increíbles, hace que por momentos al espectador le cause gracia ver tanta cantidad de escenas totalmente inverosímiles. Pero la muerte (representada por una suave brisa y un oscuro reflejo) no perdona así de fácil, volverá a buscar a todos los que lograron bajarse en el último instante. A los que, a partir de ese momento pasarán a ser el blanco perfecto. Difícil será encontrar y decifrar el plan que La Muerte llevará a cabo para intentar terminar con los ¿afortunados? que evitaron el viaje. En sintésis si uno desea ver Destino Final, hay que estar preparado para lo siguiente: diálogos pobres, efectos especiales que parecen haber sido hechos con una Commodore 64 y escenas de horror que a la vez dan risa. Consejo: preferible ver Gladiador por segunda vez.
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