HomeTarjetastelefonicas.com¡Qué carita!

SECCIONES
Home
Mujeres & Sexo
Deportes
Música
Televisión
Internet
Tecnología
Cine
Autos
Turismo
DESTACADOS
El Bomboncito del Día
El Bomboncito de Ayer
Bomboncitos del Mes
Postales
 

Echelon: El Hermano Mayor

En el mundo actual, la información es mucho más valiosa que el armamento. Echelon ayudó a los ingleses en la Guerra de Malvinas. Dicen que ahora sirve de espía industrial para favorecer a Estados Unidos. Los rusos tampoco se quedan atrás.

Quienes habitualmente navegamos por Internet habíamos escuchado anteriormente acerca de la existencia de Echelon (escala de cuerdas, en inglés), pero Estados Unidos consistentemente la negó. El año pasado Australia admitió débilmente que algo de cierto había, y a fines de febrero del 2000 se produjo un escándalo, cuando el Parlamento Europeo denunció que Echelon analizaba todo el tráfico de Internet, así como conversaciones telefónicas y de fax de todo el mundo.

Desarrollado en la década de 1970 parece estar ubicado en Menwith Hill, Inglaterra, desde donde ayudó a los ingleses durante la Guerra de Malvinas, pero tiene bases en todo el mundo. Está operado a escala mundial por Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, capta mensajes mediante una extensa red de 120 satélites, y analiza estas comunicaciones mediante supercomputadoras, buscando palabras clave tales como "terrorismo", "bomba", "armas". Obviamente la cantidad de información que viaja por la red es tan monstruosa, que nadie podría pensar en que toda ella sea leída, en cambio es analizada en su totalidad buscando estas palabras (de lo que podemos inferir que también este artículo va a ser transferido a algún archivo de alerta).

La ultrasecreta National Security Agency (NSA) de 38.000 empleados y 4.000 millones de dólares de presupuesto es la agencia estadounidense que lidera el proyecto. La acompañan sus colegas de Gran Bretaña (Government Communications Head Quarters), de Canadá (Communications Security Establishment), de Australia (Defense Signals Directorate) y de Nueva Zelanda (Government Communications Security Bureau).

Hasta aquí, bien. Dados los ataques con explosivos contra aviones, edificios públicos, y demás, esta aplicación no parece descabellada ni muy contraria a la ética, si con esta escucha se logra salvar vidas inocentes y eventualmente, mantener la paz. James Bond se sentiría en su salsa.

Menwith Hill, Inglaterra. El corazón de Echelon
Menwith Hill, Inglaterra. El corazón de Echelon.

Lo que en cambio es alarmante es que parecería que el análisis no se restringe a este tipo de palabras clave, sino que se habla directamente de espionaje comercial en favor de las multinacionales de los Estados Unidos y en perjuicio de sus competidoras europeas. Los alegatos de espionaje industrial en detrimento de empresas europeas supondrían la violación del artículo 10 del Tratado de la UE, que establece que los Estados deben velar por el cumplimiento de las normas comunitarias; del artículo 81, que prohíbe prácticas que falseen la competencia empresarial, y del sexto, que asegura el respeto a los derechos fundamentales.

De esta manera estaríamos en presencia de un sistema militar que escucha conversaciones civiles, pero que paradójicamente se estaría utilizando para fines comerciales. Todo un embrollo, incluso desde el punto de vista presupuestario.

El conflicto aparece cuando este control clandestino de las transmisiones se ejerce contra empresas que están en plenas tratativas con un cliente, rivales de los grupos norteamericanos que Echelon busca privilegiar, cuando se trata sobre información acerca de patentes aún no registradas o sobre temas de propiedad intelectual, o cuando la vigilancia se extiende a las comunicaciones entre particulares.

El gobierno británico irritó aún más a sus socios europeos, ya sensibilizados por el escándalo mundial, al admitir que su legislación le permite interceptar cualquier comunicación "para salvaguardar el bienestar económico de la nación".

La contrapartida rusa de Echelon, Sorm, nació de los restos de la ex KGB, la agencia de inteligencia soviética, convertida por el ex presidente Boris Yeltsin en el actual Servicio de Seguridad Federal. Según las informaciones procedentes de la prensa moscovita, el sistema Sorm permite controlar y seleccionar todas las telecomunicaciones, incluido el teléfono, el fax, el e-mail y otras actividades en Internet, ya sea provenientes de Rusia o dirigidas a Rusia. Y también utilizaría el sistema de diccionarios para catalogar el grado de relevancia de las comunicaciones. Digamos que nuestros mensajes se escuchan en estéreo...

Links

Informe original presentado al Parlamento Europeo por Duncan Campbell
EchelonWatch


   Volver arriba
Rolando Boldt
rboldt@bomboncitomagazine.com
7/8/2000
 
 Home | Mujeres & Sexo | Deportes | Música | Televisión | Internet | Tecnología | Cine | Autos | Turismo

Copyright © 2000-2001 bomboncitomagazine.com - Todos los Derechos Reservados
Registro de la Propiedad Intelectual Nº 891.237