Para oirte mejorDurante las últimas décadas casi no hubo innovaciones importantes en el diseño de las cajas acústicas. Después de los reflectores de bajos vino la suspensión acústica, y algún diseño piramidal, pero ahí se estancó. Bueno, al menos hasta ahora.Un poquito de historiaDefinamos primero para qué sirve un baffle o caja acústica. Ambas caras del diafragma de un parlante generan una onda, y estas ondas se cancelan mutuamente cuando se encuentran en el borde del diafragma. La primera solución fue el baffle infinito, que consistía en alojar el (por entonces único) parlante en un plano que simplemente evitaba que la onda trasera llegara hasta el oyente. En realidad era una excelente solución, pero se necesitaba disponer precisamente de ese gran plano, como una pared, por ejemplo, donde el parlante se montaba en un bastidor colocado en un agujero abierto en la pared. Ventaja, o desventaja, según el caso: el mismo sonido en ambos lados de la pared. Posteriormente se intentó suprimir la onda anterior, para evitar esta característica, indeseable en muchos casos. Para ello se colocó el parlante en una caja bastante grande rellena de material acústicamente absorbente, pero se comprobó que el aire encerrado en esta caja actuaba como un resorte sobre la membrana del parlante, aumentando su rigidez y por lo tanto impidiendo la correcta reproducción de bajos. Además, se perdía la mitad de la potencia, con lo que se hacían necesarios amplificadores más potentes. Aprendamos de la trompetaEl siguiente paso fue la bocina. Se tomó el ejemplo de la trompeta, en la que la vibración de los labios del trompetista es transmitida en una sola dirección mediante, precisamente, una bocina exponencial (para algo sirve la física). Es decir, que esta bocina expande el frente de onda mientras el sonido está dirigido por el "trabuco naranjero" que aumenta de diámetro según una ley exponencial, y cuando el sonido sale y abandona la bocina, ya se comporta de manera bastante parecida a como la hacía dentro de la trompeta. Este concepto, llevado al campo de la reproducción de sonidos, llevó a utilizar las paredes de un rincón de la habitación como parte de la bocina, obligando a colocar los gabinetes acústicos en un rincón. Algunos diseños incluso utilizaron también el cielorraso. Resultado, buen sonido, pero un tanto poco práctico. Algo así como el MegaBassEl siguiente paso fue la utilización de la onda trasera, en lugar de su supresión. Se buscó la sintonía entre la frecuencia propia del gabinete y la del parlante como tal, sintonizando el gabinete mediante un "tubo acústico" cuya longitud afectaba la frecuencia del gabinete, y consiguientemente la resonancia entre la caja y el parlante. El concepto era invertir la fase de la onda trasera, y sumarla a la onda delantera. Por su principio de funcionamiento, este tipo de gabinete se denominó reflector de bajos, y es el gabinete más usado en la actualidad. Es el típico gabinete en el que ponemos la mano delante del agujero en la caja, donde no hay un parlante, y sentimos la vibración del aire con los bajos. El inconveniente que se le encontró es que cuando no está bien sintonizado el gabinete para el parlante, produce "sonido a tonel", en especial cuando reproduce la voz masculina, tal como si el locutor estuviera encerrado en un tonel. Los experimentadores probaron distintas soluciones, como la disipación parcial de la onda reflejada por fricción a través de una rejilla, pero esto de algún modo era volver a dar un paso atrás. Cuando se lograron hacer parlantes con frecuencia de resonancia muy baja, el siguiente paso fue la suspensión acústica, donde se anulaba la onda posterior, y se usaba a conciencia el "efecto resorte" del aire encerrado para estabilizar la membrana. Para esto las cajas se hicieron totalmente herméticas, ya que lo que se buscaba era apoyar la membrana sobre esta carga de aire. Como la frecuencia de resonancia del parlante era tan baja, el conjunto funcionaba bastante bien, claro que necesitaba potencias acústicas muy altas.  Observen cómo se evitaron las aristas nítidas, incluso en el túnel de sintonía (a la iquierda del parlante de medios y graves). |
Algo para evitarPero en todos los casos, se trataba de gabinetes cuadrados o prismáticos, y las ondas en su interior se reflejaban en las paredes de la caja, se sumaban o atenuaban según las dimensiones del gabinete, y siempre daban lugar a ondas estacionarias, que perjudicaban el sonido. Incluso por el lado exterior, las aristas y los vértices de estos "cajoncitos" pueden dar lugar a difracciones de la onda sonora, reduciendo la calidad de la reproducción. Hay quienes inclinaron las paredes para evitar esto, dando lugar a unas cajas piramidales, pero si bien esto ayudó a evitar las ondas estacionarias, complicó la fabricación, y pocas veces estos gabinetes eran realmente herméticos. Sobre esta base se desarrolló prácticamente todo el espectro de las ofertas comerciales. Con componentes y materiales de diversas calidades y con agregados de distintas "vías" o gamas de frecuencia, los fabricantes siempre daban vuelta alrededor de estos diseños. Cosas nuevas se avecinanCon amplificadores cada vez más sofisticados, que incluyen los más novedosos adelantos tecnológicos, el eslabón más débil de la cadena son los transductores electromecánicos, léase los parlantes o los auriculares. Pensar en la necesidad de innovaciones importantes no resulta descabellado entonces, y así lo entendieron los ingenieros de Minipod, una empresa inglesa que promete un enfoque totalmente nuevo. La forma del gabinete no presenta superficies rectas evitando las ondas estacionarias, no se utiliza madera sino plástico y los parlantes, si bien pequeños, son de máxima calidad. Los colores de los gabinetes pueden elegirse entre blanco, negro, plateado, y azul cobalto semitransparente.  ¿Por qué le dirán "sputnik spikes" a las patitas? |
Cada unidad es armada a partir de 115 partes individuales en una fábrica en Dinamarca, y posteriormente es ensayada individualmente. Las rigurosas especificaciones, la calidad de los elementos utilizados, y un riguroso ensayo de cada uno de los productos aseguran que cada unidad cumpla a las mil maravillas con sus especificaciones técnicas. Su precio no es bajo (unos $450 en USA), pero los entendidos que los escucharon le dan al sonido un puntaje de 8.5/10, y una relación de 10/10 en lo que hace a valor, o sea lo que se obtiene por este monto como "bang for the buck". Eso sí, se sugiere que para los bajos más bajos (esas dos octavas comprendidas entre los 15 Hz en que empieza la audición humana y los 55 Hz en que comienza la respuesta de estos parlantes) se lo complemente con un buen subwoofer. El único defecto de diseño que parecen tener son los conectores para los cables que vienen del amplificador, que son un poco debiluchos. Quien los quiera comprar desde un país distinto de Estados Unidos, hará bien en comprarlos en línea desde el sitio de Minipod, ya que de este modo evitará pagar por su importación intermedia a USA. Una característica interesante de estos parlantes es que la empresa vende también los repuestos. Del mismo modo que un concesionario de automóbiles no vende solamente autos, sino también repuestos (ya que pensar que el auto nunca los va a necesitar es ilusorio), Minipod tiene una gama completa de repuestos. Esto evitará que si por descuido se llega a quemar, por ejemplo, la bobina de un tweeter, sigamos escuchando mal simplemente porque no sabemos dónde comprar un tweeter adecuado. Para quien disponga del monto necesario y no se espanta del aspecto de marcianito caminando, una muy buena compra. | Tipo de diseño | Reflector de bajo de 2 vías de 4° orden, de radiación directa. | Drivers: | Una unidad de bajos y medios de 130 mm (5") de gran excursión, con pistón de kevlar, con bobina de 26 mm de diámetro (1") de alta potencia. Un tweeter de 26 mm (1") con motor de neodimio, diafragma de tela y enfriamiento y amortiguación por fluido magnético. | | Manejo de potencia: | Utilizable con amplificadores con salida de entre 10 y 100 W RMS con impedancia de salida de 4 ohm en programa no distorsionado de música. | | Rango de frecuencia: | -6dB entre 55 Hz y 25 KHz. | | Respuesta espacial: | Para 60 Hz a 22 KHz +/-3dB, desviación sobre un arco horizontal de 60° centrado sobre el eje de referencia, y sobre un arco vertical de 40° centrado sobre el eje de referencia, para una dispersión máxima de 2dB. | | Sensibilidad: | 90 dB (1W a 1m). | | Impedancia nominal: | 4 ohm. | | Cruce: | 3 KHz. | | Distorsión: | Primera y segunda armónica < 1% en el rango 80Hz a 20KHz (90dB, 1m). | | Dimensiones: | Altura = 340 mm, ancho = 210 mm, profundidad = 220 mm. Patas ("sputnik spikes") agregan 100 mm. | | Peso: | 2,37Kg con las patas. |
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