 Buckland, Berryman, Martin y Champion, la formación de Coldplay. |
Parachutes y el desembarco de ColdplayNo sólo existe vida después del brit-pop, sino qué vida. Con influencias de Radiohead, Coldplay editó Parachutes, uno de los mejores discos del año pasado, que recién ahora está sonando como se lo merece.Erase una vez un conjunto de bandas inglesas, siendo las más representativas Blur, Pulp y Oasis, que con su actitud de "me llevo el mundo por delante" terminaron llevándose, al menos, a Gran Bretaña por delante. Fueron catalogadas como brit-pop, y llegaron a encabezar guerras entre sí, al mejor estilo River vs Boca. Su música -si bien comparada con las actuales basuras de Backstreet Boys y Christina Aguilera es muy buena- estaba destinada básicamente al público adolescente, y en el Reino Unido Oasis eran considerados por algunos como "los nuevos Beatles". Paralelamente a esa movida, que ya cada vez pisa menos fuerte, fueron surgiendo en la segunda mitad de la década del 90 bandas como Radiohead, mucho más preocupadas por escribir buenas canciones que por el "glamour" del rock. Con actitudes de anti-héroes, y viendo los tics de Tom Yorke, uno se da cuenta que Radiohead llegó a ser lo que es gracias a su música, y no a una jugada marketinera de chicos carilindos haciendo coreografías cursis. Con Radiohead como clara inspiración, otras bandas inglesas saltaron a la fama. Tal es el caso de Travis en 1999, con su disco The Man Who, y más recientemente Coldplay, con Parachutes. Parachutes es sencillamente un disco increíble, uno de los mejores del 2000, y sin duda el mejor debut editado el año pasado. Musicalmente es impecable, sutil, prácticamente sin guitarras distorsionadas a lo largo del disco. Apenas algún pedal, el sonido es el de una guitarra eléctrica casi pura. Sinceramente "asusta" que un grupo de chicos que promedian los 23 años de edad hayan compuesto, y tocado, de esta manera.  Su único disco hasta ahora, Parachutes. |
La voz de Coldplay es Chris Martin, quien además toca la guitarra y el piano. Desde pequeño Martin tenía en su cabeza la idea de formar una banda, la cuestión era encontrar sus integrantes. Y es por eso que se anotó en la carrera de Historia en la Universidad de Londres. Allí conoció a Jonny Buckland, el guitarrista principal de la banda, a Guy Berryman, el bajista, y Will Champion, quien en realidad tocaba la guitarra pero la hizo a un lado y terminó siendo el baterista. La voz de Martin es sufrida, a veces cerca del falsete, con un aire a Tom Yorke. En sus últimas presentaciones en vivo, Martin estuvo tratando de cambiarla un poco para alejarse de esa "imagen Radiohead". Pero su aporte a lo largo del disco es fantástico, ideal para la variada gama de canciones. Además les da gran personalidad con su participación en piano en Trouble y Everything's Not Lost. Ya que seguimos con las comparaciones con Radiohead, probablemente la canción más parecida pueda ser Shiver, por cómo cambia de climas, pasando de lo tranquilo a lo casi desesperado. Y si bien el estilo de las canciones es bastante deprimente en general, las letras son mucho menos sufridas que las de Radiohead, tienen más que ver con el amor y la simpleza de la vida cotidiana.  Martin y su parecido a Yorke de Radiohead. |
Yellow, el principal hit del disco, y la canción con la cual han conseguido desembarcar en Estados Unidos, no es exactamente la más representativa de Parachutes, pero acompañada de un gran video ayudó a que el disco se conviertiera en el número 1 en ventas en el Reino Unido. Parachutes no tiene desperdicio. En Spies, encontramos el toque oscuro del álbum, con alguna que otra influencia Floydiana. Sparks transmite una belleza y tranquilidad que dan la sensación de estar volando. Y High Speed demuestra la madurez de esta banda, aún habiendo sido grabada a fines de 1999. Este es un disco extremadamente recomendable, aunque no es para todo el mundo. Si lo único que escuchás es Britney Spears o metal, seguramente parecerá un disco aburrido. Sería una lástima que te perdieras semejante disco, de una de las bandas que más dará que hablar en el comienzo de este nuevo milenio.
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