 Valentino Rossi pudo recuperarse de situaciones complicadas. |
Motociclismo de 500cc: animalitos de DiosComenzó una nueva temporada del Mundial de Motos de 500cc, y el espectáculo fue increíble. Los italianos Biaggi y Rossi, a los codazos y vendettas mientras de paso llevaban sus motos a 200 km/h.Sólo existe una palabra para definir la primera carrera de 500cc en Suzuka: espectacular. Valentino Rossi consiguió el triunfo, largando desde la séptima colocación, y resistiendo los embates -literales- de su compatriota Max Biaggi. En la sexta vuelta, cuando Rossi intentó pasar a Biaggi, recibió un claro codazo por parte de Max, que obligó a Valentino a salirse momentáneamente de pista. Biaggi está siendo investigado por este incidente, y no sería descabellado pensar que pueda perder el tercer puesto que terminó consiguiendo.  Olivier Jacque da una clase de dosificación de potencia. |
El empujón motivó aún más a Rossi, quien más adelante pudo pasar en forma limpia a Biaggi, pero no pudo con su genio y le hizo un saludito, la clásica vendetta que empeorará aún más la relación entre los dos italianos. Loris Capirossi fue quien había conseguido la pole, pero demostró que no estaba a la altura de las circunstancias tras haber perdido la primera posición en la primera curva, en manos de Biaggi. Capirossi finalizó la carrera en el octavo lugar. La Suzuki de Kenny Roberts defraudó bastante. Eran pocos los que entendían por qué el actual campeón de la categoría había tenido una pretemporada tan mala. Por eso, la sensación era que Roberts estaba yendo a menos, y una vez empezado el campeonato iba a demostrar su poderío. Pero eso no pasó ni en la clasificación -en la cual consiguió la novena posición- ni en carrera, en donde arribó séptimo. Sin embargo, Roberts sostiene que las pruebas que están haciendo con su Suzuki pronto darán sus frutos, y que si él está en buen estado, su único rival es él mismo. Parece que se tiene fe.  La espectacular Yamaha de Carlos Checa. |
La victoria de Rossi terminó transformándose en histórica, ya que gracias a ella Honda terminó consiguiendo su victoria número 500, y justamente en su tierra natal. Las Yamaha estuvieron muy cerca, consiguiendo figurar desde la segunda hasta la sexta posición. La Suzuki de Roberts recién aparece en el séptimo lugar, seguida por las Honda de Capirossi y Crivillé. Una carrera en la que la punta cambió tantas veces de dueño, y en donde las posiciones se defendían con uñas y dientes, es el anticipo de lo que nos espera en la versión 2001 del Continental Circus. Y eso que aún no han brillado los españoles Alex Crivillé y Carlos Checa, ni el campeón de 250cc, Olivier Jacque, ni el defensor de la corona, Kenny Roberts. Será un digno campeonato despedida de los 500cc, antes de la llegada de los cuatro tiempos para el 2002.
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