Heber Orona, hasta el infinito y más allá Heber tocando -literalmente- el cielo con sus manos. |
En mayo del 99 hizo cumbre en el techo del mundo. Ahora está a punto de concretar el desafío más importante de su vida, el proyecto Siete Cumbres, que lo llevó a todos los continentes. Y transmite sus escaladas on line."Tener un objetivo claro, aunque todo esté oscuro; cruzar los dedos pero no los brazos, tener miedo pero no caerse, caerse pero no fracasar". Esa el la frase de cabecera de Heber Alain Orona, un audaz argentino que nos mira desde arriba, y no por soberbia sino por su decisión y gran espíritu deportivo. Cuando era apenas un niño se propuso que un día escalaría hasta llegar a la cumbre del Aconcagua (6962 metros). Y lo logró, ¡19 veces!. Cuando era un adolescente soñaba con ver el mundo desde la cima del Everest (8848 metros). Y lo logró. Ahora, a los 31 años, este aventurero mendocino está dando los últimos pasos al desafío más importante de su vida: escalar las cumbres más altas de todos los continentes.  A 5.100 metros de altura, mientras Orona trepaba el Everest. |
"Siempre estoy consciente de los riesgos que tiene esta actividad. Si no fuera así no estaría contando esta historia porque tal vez me hubiese arriesgado más de lo que debía. Muchas veces supe volver en situaciones de riesgo. Siempre supe controlar cuáles son mis límites. Estando en el Everest sentí esa sensación varias veces pero me sobrepuse y seguí adelante". En 1998, abandonó su trabajo de mantenimiento de máquinas industriales (es técnico electricista y estudió un año de ingeniería) para dedicarse al andinismo, pero debió vender su auto, pedir dinero prestado (sus amigos ayudaron a financiar alguno de sus viajes), trabajar como guía de alta montaña y peregrinar por cuanta empresa privada y organismo público conoció para obtener apoyo económico. Actualmente tiene varios sponsors: la Municipalidad de Mendoza, la compañía de telefonía celular Unifón, el Diario Los Andes, y las firmas Salomon, Ansilta y Gore-Tex. Pero nunca es suficiente. Mucho menos si se tiene en cuenta que este tipo de travesías tienen un costo de 20 a 25 mil dólares en promedio. "Para realizar esta actividad es fundamental estar bien en lo físico y en lo anímico. El mayor porcentaje siempre está en la parte psicológica, pero lo físico es obviamente muy importante porque si no no se podría subir", explica. Buena parte de la misión "Siete cumbres" la cumplió exitosamente hasta el momento: trepó el Everest, de 8848 metros en la frontera entre Nepal y el Tibet; el Kilimanjaro de 5895 en Tanzania; el Mc Kinley, de 6194 mts, en Alaska; el Elbrus, de 5642 mts, en Rusia; el Carstensz, de 5029, en Nueva Guinea, y el Aconcagua, de 6962 mts, en Mendoza, casi como en el patio de su casa. Finalmente en diciembre, cuando afronte la última etapa, buscará convertirse también en el primer argentino en escalar el cerro más alto del continente antártico. Para ello irá a la Antártida chilena, donde está el cerro Vinson, de 4897 metros, aunque primero deberá reunir los casi 26.000 pesos que necesita para pagar el traslado (en dos aviones) al pie de esa montaña.  A Heber Orona ninguna torre le tapará la vista. |
Como lo hizo en las seis expediciones anteriores ascensiones, Orona llevará en su mochila de expedicionario, además de sus cuerdas, clavos de escalar, bastones y ropa de abrigo, el teléfono satelital y su computadora portátil, instrumentos que lo ponen en contacto con el resto de los mortales que siguen sus hazañas por la red. No es para menos: en cada cumbre alcanzada transmitió por correo electrónico la experiencia montañista y así miles de personas pudieron compartir sus vivencias en el sitio www.heber.com.ar , o bien en www.aventurasur.com target=_blank. "La idea es aprovechar la tecnología disponible y que la gente se pueda enterar de todo esto en cualquier momento", dice. Entonces, aquellos que quieran seguir cada paso de Heber podrán hacerlo también en www.aventurarse.com, donde habrá un seguimiento de sus actividades, crónicas de la expedición y hasta la posibilidad de charlar con él en algún momento. "En Europa existen muchos adeptos a esta disciplina, no sólo existe el fútbol", concluye Orona.
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