 Bienvenidos al paraíso, realmente. |
Aruba, bienvenidos al paraísoArenas blancas, aguas turquesas, corales, palmeras, gente muy amable, sol a pleno y verano eterno. El cóctel que ofrece Aruba es irresistible. Si no podés esperar hasta que llegue la fecha aquí va un adelanto.Si bien Aruba significa, en el idioma de los aborígenes arawak, "oro debajo de la tierra", lo cierto es que lo que está sobre la superficie no tiene nada que envidiarle al metal precioso. Esta ex colonia holandesa de sólo 194 kilómetros cuadrados tiene una población estable de poco más de 100 mil habitantes.  Un mar increíblemente transparente. | El primer europeo en llegar a la isla fue el español Alonso de Ojeda quien arribó a sus costas a fines del siglo XV. Durante los cinco siglos siguientes fueron los holandeses los que manejaron sus destinos, salvo un breve lapso en el que el imperio británico las tomó por la fuerza. Desde 1986 Aruba es territorio autónomo pero guarda estrechos lazos con la corona y con el resto de las Antillas Holandesas (Curacao, Bonaire, Saba, Saint Marteen y Saint Eustatius).El idioma oficial es el holandés pero también se habla español, inglés (casi el 75% de los que arriban al aeropuerto Reina Beatriz son norteamericanos) y papiamento, la lengua nativa que mezcla aquellos tres idiomas con portugués, francés e indígena. Lo primero que sorprende al visitante es la variedad de ofertas, diurnas y nocturnas que ofrece la isla. Hay más de 7 mil plazas para alojarse pero sin dudas el lugar más tentador es el fabuloso Aruba Sonesta Beach Resort, aunque no faltan las grandes cadenas hoteleras como Hyatt, Holiday Inn, Marriott y Plaza. En las increíbles aguas turquesas que rodean la isla se pueden practicar toda clase de deportes náuticos como windsurf, buceo, snorkeling, esquí acuático, parasailing y jet ski, estos últimos restringidos a ciertas áreas y en ciertos horarios. No vaya a ser cosa que se altere la tranquilidad o la ecología del lugar. Para los que no saben nadar o no se le animan al mar la opción es realizar una incursión abisal a bordo de un submarino. Los que "extrañen" mucho a las grandes ciudades pueden despuntar el vicio jugando al golf.  Aruba también tiene atractivos extra para los amantes de la comida. |
Uno de los tantos atractivos de la isla lo constituye el hecho de que en Aruba la mayor parte de los negocios tiene el sistema tax free (libre de impuestos) por lo que nunca está de más darse una vuelta por el downtown de Oranjestad (la capital) y dejarse tentar por la vidrieras que ofrecen toda clase de artículos de electrónica, perfumes, relojería, joyas, y lo que uno imagine. Otro punto a favor de este destino lo constituye la gran variedad de oferta en materia gastronómica, ya que a la multiplicidad de cocinas europeas y latinoamericanas se les agrega una fuerte influencia africana que le da un status de exótico. En Oranjestad hay más de 200 restaurantes y si uno quiere "conservar" la línea no puede dejar de visitar las steakhouse (casa de carnes) argentinas. Si quiere regalarle una noche especial al paladar no deje de probar los mariscos, pescados, aves, verduras y salsas preparadas de mil formas diferentes. La seguridad es otra de las cartas favorables de Aruba. Uno puede pasear por el pintoresco downtown, o por las blancas playas, sin correr riesgo alguno. Y en esta época eso se transforma en una figura primordial.  Un lugar ideal para el windsurf. |
Es un destino algo caro pero de ninguna manera inaccesible. Muchos de los visitantes creen, no sin razón, que Aruba es lo más parecido al paraíso; y por eso año tras año aumenta el número de turistas (la industria más importante de toda la región). Tanto así que transformaron ese pensamiento en un slogan comercial: "Lo tenemos todo... sólo faltas tú".
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