 Luces y más luces en The Strip. |
La ciudad que nunca duerme: ¡Viva Las Vegas!En medio del árido desierto de Nevada se levanta esta colorida ciudad. Entre los megahoteles, los casinos gigantes y los grandes espectáculos las luces se mantienen encendidas las 24 horas. Un vistazo por la capital del juego.El hombre tira y tira frenéticamente de la palanca. Pone otra moneda y vuelve a tirar. Y así cientos de veces. Y así, seguramente, durante varios días. Como Ahmed, llegado de Turquía, cientos de miles turistas pasan horas y horas frente a las máquinas tragamonedas como si no existiera otra cosa en el mundo. Pero afortunadamente (nunca mejor dicho) existe todo un mundo afuera. Y qué mejor que empezar por Las Vegas, una ciudad donde conviven, además del juego, las luces de neón, la música, una gastronomía de gran calidad, y todo aquello que pueda asociarse al concepto principal: diversión.  El París Hotel, uno de los increíbles lugares donde podremos hospedarnos en Las Vegas. |
Los habitantes regulares de la ciudad no superan el millón y medio, pero Las Vegas recibe anualmente la visita de más de 35 millones de turistas (el equivalente a toda la población de Argentina, por ejemplo). Y no te preocupes por conseguir alojamiento: hay casi 150 mil plazas disponibles, y para todos los gustos y bolsillos. Desde el descomunal MGM Grand y sus 8000 habitaciones (sí, leíste bien) hasta algunos establecimientos un poco más modestos de, digamos, unos 50 dólares por noche, se puede encontrar de todo. La elección dependerá del gusto del turista: si uno quiere sentirse cerca de Francia la opción será el París Hotel que incluye su propia Torre Eiffel con su correspondiente Arco del Triunfo; en el Venetian Resort existe una construcción que imita a la Piazza San Marco, sus canales, góndolas y afiebrados y bullangueros gondolieris; en el Luxor es posible recorrer los paisajes egipcios incluyendo una pirámide (aunque los expertos sostienen que la misma  No olvides jugarle unas fichas al 32. | tiene más de mexicana que de egipcia); en el Treasure Island se recrea con gran realismo la vida de los piratas; en el Río se organiza un carnaval que nada tiene que envidiarle al Sambódromo; para los más clásicos están los tradicionales Caesar's Palace (con una réplica del David de Miguel Angel), el Mirage, el Excalibur, el Mandalay Bay o bien los últimos en alcanzar la calificación AAA (Cinco Diamantes): el Four Seasons y el Bellagio.Los restaurantes son la otra gran vedette de la ciudad. Los mejores cheffs del mundo están en Las Vegas y se puede comer muy bien en Stefano's (cocina italiana) o en los fastuosos The House of Blues, Picasso o Renoir. Si no deseás invertir tanto dinero y destinarlo a las apuestas podés comer por 5 dólares (sin bebida). A la hora de gastar plata nada mejor que las exclusivas boutiques y las reconocidas tiendas de Fremont Experience (una  La imponente represa Hoover. | bóveda que abarca 5 cuadras y costó más de 50 millones de dólares) o por la avenida The Strip, en el corazón de la ciudad.Si soportás el calor (en verano la temperatura se instala en los 50°) y querés alejarte un poco del ruido, una buena idea es alquilar un auto y salir a recorrer la zona. Se puede visitar la Reserva del Gran Cañón del Colorado, el Parque Estatal Valle del Fuego, o la represa Hoover (una maravilla arquitectónica en pleno desierto). En el camino te vas a encontrar con los famosos pueblos fantasmas y con los territorios de batallas entre indios y conquistadores. De vuelta en la ciudad apostá tus últimos billetes y monedas en alguno de los casinos (desde la tradicional ruleta, hasta las mesas de black jack, pasando por los tragamonedas o los dados). Y por aquello de que el dinero llama al dinero, un consejo: jugale unas fichas al 32 (el dinero).
|