 ¿A que no se imaginan quién está ganando? |
José Meolans: El señor de los anillosEs el mejor nadador argentino de todos los tiempos. Pulveriza récords y rivales con igual facilidad, gracias a un sacrificado entrenamiento. Pero siempre quiere más. Ahora va por su sueño: el oro Olímpico."A mí me sacan de Córdoba y me muero". Podría ser un gran slogan para la Agencia Córdoba Turismo, pero en boca de José Meolans, 24 años, Pepe para el mundo de la natación, suena de otra forma. El velocista mediterráneo rechazó una y otra vez la enorme cantidad de ofertas (alguna de ellas millonarias) de radicarse en otro país, para seguir cerca de su familia y sus amigos en Argentina. Sus inicios, en la pileta del Club Tiro Federal de Morteros (una pequeña localidad en el noreste cordobés), incluyen versiones encontradas respecto de su primera carrera. Jorge Tossolini, uno de los primeros en descubrir el talento de Pepe, siempre recuerda aquella carrera: "Lo anotamos en el andarivel número uno, para prevenir cualquier inconveniente, y un profesor lo acompañaría caminando a su lado por el borde de la pileta. José se largó y empezó a nadar pecho; yo le grité, él me miró y se paró; ahí vio que los otros chicos nadaban crowl y entonces él comenzó a hacerlo con una gran desventaja. Para sorpresa de todos ganó la prueba con 10 metros de ventaja". El propio Meolans desmiente esta versión diciendo que salió segundo o tercero, un puesto poco habitual para él.  El apoyo oficial que recibe José no es suficiente teniendo en cuenta que lo deja todo por su país. |
La pileta de Tiro Federal y la de la casa de su abuelo Oberto dieron paso a su ingreso a las filas del Team Garimaldi en el Colegio Gabriel Taborín. Desde ese momento, Pepe comenzó a construir la leyenda. Batió todos los récords (en todas las categorías, desde preinfantiles en adelante) y su nombre se hizo habitual en lo más alto de los podios. Cuando la competencia local se le hizo poco se lanzó a la conquista del mundo. Y en eso anda. Por eso no es extraño ver su nombre junto al de su ídolo el ruso Alexander Popov, el británico Mark Foster, el australiano Ian Thorpe o el brasileño Gustavo Borges en cuanto torneo grande se dispute.  Los anillos olímpicos que lleva tatuados José Meolans. |
Dentro del agua, Pepe se desenvuelve con soltura y casi no tiene rivales. Fuera del agua la cosa se complica. Y mucho. Pese a la popularidad que fue ganando con los años, a las medallas y a los trofeos que consiguió, a sus dos participaciones olímpicas (Atlanta 1996 y Sidney 2000), a su colección de premios Olimpia, y al reconocimiento de la prensa especializada, el nadador cordobés no cuenta con el apoyo económico que se merece una estrella mundial. Además de sus sponsors privados, Pepe recibe, a cuentagotas, ayuda del ámbito oficial: la Agencia Córdoba Deportes, la Secretaría de Deportes de la Nación y una beca de la Presidencia de la Nación. Así y todo los pagos son insuficientes y muchas veces con grandes retrasos. Pero nadar contra la corriente se ha vuelto un hábito para este larguirucho de 1,95 metros, que se entrena casi todos los días en triple turno: dos sesiones de pileta (una a las 5 de la mañana, la otra a las 5 de la tarde) y una de pesas. Tan entre ceja y ceja tiene a Atenas 2004 que lleva tatuados los anillos olímpicos en su pecho. Y nada ni nadie parece detenerlo rumbo a la concreción del sueño de su vida: colgarse una medalla olímpica.
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